En apenas cuarenta años, Shenzhen pasó de ser un pequeño pueblo de pescadores en el delta del río Perla a convertirse en una megaciudad de más de 17 millones de habitantes. Hoy es el corazón tecnológico de China.
Antes de convertirse en bebida universal, el té fue camino. Desde los bosques húmedos de Yunnan, donde aún crecen árboles milenarios de camellia sinensis, partían caravanas cargadas de ladrillos prensados que atravesaban desfiladeros imposibles rumbo al Tíbet.
Desde que en los años noventa se instaló en Chengdu para estudiar chino, Fuchsia Dunlop ha dedicado su vida a explorar la cultura culinaria del país más poblado del mundo, China. Sus libros han redefinido la percepción de la cocina china en Occidente.